Límites

Son muchas las veces que nos encontramos con personas que les cuesta encontrar los límites de su responsabilidad. Preguntas como ¿hasta dónde puedo hacer yo?, ¿cuándo es el momento para dejar de actuar? o ¿cuál es mi papel en los problemas ajenos? parecen que tienen difícil respuesta.

Lo que sí tebemos muy claro es que cuando se nos exige más de lo que podemos dar, nos aparecen sentimientos de culpa y ansiedad y en nuestra mente aparecen reproches en forma de “debería de” y “tengo que”. Es en este momento cuando nos tenemos que plantear poner límites a las exigencias externas, ya que podemos estar sintiéndonos responsables de acciones que no son nuestras o no nos incumben.

Mi responsabilidad se basa en aquello que puedo hacer y puedo controlar

  • Mis palabras.
  • Mis pensamientos.
  • Mis emociones.
  • Mis acciones.
  • Mis decisiones.
  • Mis errores.
  • Mis ideas.
  • Las consecuencias de todo lo anterior.

Responsabilidad

Por lo tanto, somos responsables de nuestros actos y solo hasta ahí podemos y debemos hacer. Tendremos que aprender a colocar nuestros límites para que aquello que depende de los demás nos afecte hasta cierto punto. Si lo hacemos bien, nos sentiremos libres por haber hecho hasta donde podíamos y teníamos que hacer. Si hemos logrado actuar como queríamos, si sentimos que hemos dado lo mejor de nosotros mismos y si consideremos que nuestros actos son un reflejo de lo que somos, entonces nos sentiremos bien.

Una vez se termina nuestra obligación sobre la acción de los demás, podremos poner un poquito de nosotros mismos e intentar ayudar. Más allá de esto no será nuestra responsabilidad. Por ello soltaremos la situación y nos sentiremos libres de haber hecho todo lo que podíamos.

Ahora bien, esto también implica asumir nuestra propia responsabilidad. No podemos culpar a nadie de lo que nos ocurre o de nuestros fracasos, los únicos responsables somos nosotros, quienes tomamos las decisiones y determinamos qué camino queremos coger. En nuestra mano está aprender de los errores y aprovechar los aciertos, en nuestra mano está decidir quienes queremos ser.

Tomar decisiones nos hace dueños de nuestras vidas y esto es ser responsable.

Somos conscientes que a veces es difícil poner estos límites, ya que los sentimientos de culpa y ansiedad pueden llegar a ser muy intensos. Consúltanos cómo podríamos ayudarte a cambiar esta situación.